sábado, 29 de marzo de 2014

Un poema...

Es hoy día normal encontrar
todo tipo de contenidos
en la web. Y buscar y hallar
respuestas que nunca cupieron
en el mayor de los libros, el 
ente digital avanza, mas 
no teme.

Suyos son los tres grandes
poderes.
Suyos son los mayores males,
las mayores virtudes,
el aliento que alimenta a
 los ojos incansables. 

Argonauta entre las redes,
por timón tu ratón, 
por velas las teclas, 
tu sangre hierve al oír
el sonido de tu altavoz.

Es tu día, es tu vida,
la silla chirría, no importa.
Necesitas una nueva,
más limpia, más cara,
hablaba de tu cartera.

Nada es gratis en esta vida
pero sin mí no podrás vivir.
Conquistaste montañas altas
como el sol. 
Colonizaste medio mundo, 
¿quién te paró?

Soy tu nuevo virus, la peste
negra fracasó. El SIDA fue un
 aviso. Mil años antes moriste
en la tierra a tus treinta, un
poco después vives setenta
y mueres en la silla. 

¿Ves?, 
necesitas una nueva tumba
más cara que la anterior.
Mil en tu ordenador,
cien en tu conexión,
diez en un DVD,
Por un euro un café.

Noches insalvables contemplan tu postura inalterable.
Tus juegos de manos, la satisfacción.
Es un nuevo vivir que nadie pudo soñar.
Quién iba a pensar que así acababa este cuento.
Nos matamos a pajas, el mundo se está muriendo
¿Nada era malo sin excesos? ¿Dónde está el freno?

Y millones más seremos
el día de mañana. Nuestra 
secta avanza, ganamos más
adeptos. Es un sin vivir, pero 
sin él, ya no podemos vivir.

¿Qué le pasaría al mundo sin una hora de internet?

Haissake.







miércoles, 26 de marzo de 2014

Sol, pelos y pulgas

Nadie sabe cómo Katia vino al mundo, unos dicen que era la hija favorita de una camada, otros que fue la única superviviente de una dura agresión contra su familia, quizá por eso siempre le tuvo miedo a los bastones...

Todo lo que sabemos de su vida es lo que hemos vivido con ella y lo que pudo contar la perrera: "una pequeña bola de rayos de sol ennegrecidos por la suciedad, que cubrían un amasijo de piel y huesos, era como encontrar un cofre lleno del oro de hace mil años." No tardó en formar parte de una nueva familia, con la que comenzó a desatar el espíritu incansable con el que nació. Era tan fuerte que no pudieron aguantarlo, querían un perro manso y tranquilo que no persiguiese a su gato. Katia no era una de esas mascotas que se tumban en un rincón, ahora lo hace, pero no siempre fue así. Corría por toda la casa, se sentía desde lejos como un enorme huracán de alegrías, un saco de pelos moviéndose a la velocidad de una peonza -imagina una peonza gigante, es un tornado de madera en miniatura que se lleva todo a su paso, así era Katia-. Después de dos semanas decidieron rendirse y devolverla a la perrera. A veces me da por pensar cómo debió de sentirse en aquel momento, "imagino el más tierno de los recién nacidos, encerrado en una jaula de cristal. Él me mira con ojos como planetas, en los que relucen las estrellas, entonces se lo llevan y siento un breve alivio, pero vuelve... Y lo encierran de nuevo en su jaula. Luce muy bien, pero es como un diamante, ¿alguien ama a los diamantes? Además dan igual los juguetes que tenga, de qué sirven si no tiene con quien jugar..." 

Han pasado nueve años desde que Katia llegó a mi casa, no vino el Día de Reyes, pero muchos dirán que es el mejor regalo que he recibido. Son unos mentirosos. los regalos son objetos, las mascotas son seres vivos, no se poseen se quieren. Además debes ser responsable, Katia requirió muchas responsabilidades. Ahora la ves en el suelo como si fuera una alfombra, pero en su día costó una barbaridad amaestrarla. No se estaba quieta ni dentro de casa, ni fuera; daba igual lo fuerte que tirases del collar, ella te iba a llevar de paseo por ahí. Tenía mucha fuerza, como todos los cachorros, pero debió de nacer con la fuerza del sol, si no no me explico de donde sacaba tantas energías; era muy desobediente, no hacía caso ni a los premios, salchichas y lonchas de jamón que fueron pasto para las hormigas; si se encontraba con un perro o jugaba con él o peleaba, o ambas cosas. Mordisqueaba a los ciclistas, cruzaba la carretera, se largaba con la pelota -en lugar de devolverla-, comía de todo lo sucio del suelo menos nuestros premios... Son todos esos obstáculos los que hacen que ahora me sienta tan unido a mi perro, porque al principio desconfiaba mucho de nosotros y nosotros de ella, pero cada problema solucionado, cada roca fuera del camino estrechaba nuestra relación.

Va a cumplir una década, eso para un perro es mucho tiempo. Aunque ya no corretea por ahí como si fuera un ciclón, todavía se levanta para saludarnos y nos persigue por toda la casa. Si la ves tumbada en el suelo es porque le hemos cerrado la puerta, porque ella entiende que debe hacer de perro guardián. En cuanto aparecemos por la puerta nos recibe con todas las alegrías de la juventud, y cuando la saco de paseo sigue buscando gatos como hacía de pequeña. Aún conserva el brillo en el pelo, y su mirada es pura ilusión, me encanta cuando agita las orejas y zarandea el rabo al pedirme caricias. Otros perros estarían en el umbral de sus vidas, pero Katia aún conserva muchas de sus fuerzas. Es una suerte, dirán, pero sé que un día, quizá no tan lejano, nos abandonará a todos.

 Lloraré... Sé que lo haré. Esta no es la historia de mi perro, es la historia de cualquier amigo. Cuando dejéis de leer este texto, recordad a todos los seres queridos que se fueron y amad a los que aún están con vosotros. Amadlos... Amadlos.


Haissake

sábado, 22 de marzo de 2014

Un hogar

Sangenjo es como muchos otros pueblos de la zona, un microcosmos de maravillas conjugadas que conmueven al corazón extranjero, sabe muy bien que sus ojos no le mienten, lo que oyen sus oídos es verdad, por supuesto, no se sabe de nadie a quien le engañe el tacto de sus pies en la fina arena. Se adentran ansiosos en cada taberna, cada chiringuito viajero a degustar lo que no puede ser sino cosa de "meigas", como las llaman allí, y aún se asustan al oler el alvariño, marca de la casa. 

Sangenjo es al fin y al cabo igual que otros pueblos de la zona, un abrevadero donde se dan cita las cinco maravillas que más dan gusto, a nuestra medida, como debe ser. Galicia está en cada niño jugando por la calle,  en la masa del panadero, en el sudor frío del marinero al arrojar un pedazo de su pesca a las gaviotas, que también son gallegas. La mente ajena a estos parajes no se detiene a preguntar el camino, pues es bien conocido por todos que el gallego de pura cepa se parará ante él, golpeará el suelo con su bastón, se ajustará el sombrero, revisará sus lentes, abrirá sus labios hasta extremos insoñables y brillará en sus ojos el agua de la lluvia. "Depende" responde, "es como la lluvia, nunca se sabe cuándo ni cómo, pero cuando se sabe estás calado hasta los huesos". 

Y Sangenjo, al igual que toda Galicia, es agua de nube. Es la fogata de San Juan al encenderse y extinguirse, es la voz de la pescadera anunciando la cosecha del mar, el chiringuito de las playas, el club deportivo, los senderos ocultos del monte. Es un lugar del que ya nadie habla pero todos recuerdan, porque Sangenjo es lo que ya no hay: un lugar donde morir en paz.

Haissake

miércoles, 19 de marzo de 2014

Mi padre

Papá era picudo como un ave, gracioso como una hiena y terco como una mula, pero en el fondo todos sabíamos que detrás de sus lentes enormes y de sus normales y horteras camisas a cuadros se ocultaba el corazón de un niño, solo que estaba oculto como el relleno de los bollos industriales.

Pero mi padre no es extraordinario, ¡ni mucho menos! Él es la única persona normal del planeta. Ser normal implica llegar tarde a comer por un partido de tenis; tener el cuarto tan bien ordenado como su dentadura -mira que le dije que fuese al dentista-. No puedo olvidar, por supuesto, los dos elementos más importantes para ser una persona ordinaria: ser un vago -muy esforzado- en cualquier tarea doméstica, y contar chistes de política cuando menos te los esperas.

Naturalmente mi padre también tiene defectos. El primero es cuidar siempre de las cosas, da igual que el ordenador tenga diez años y esté a punto de cascarla, él lo va a reparar una y mil veces hasta que Satanás lo reclame para sí. Siempre recuerda una promesa -menos cuando se le olvida, afortunadamente- y nunca va a dejar de quererte, ni cuando sacas un cero en mates, ni después de armar una masacre en el supermercado -que conste que lo he intentado, pero aún me quiere...

¿Qué tiene mi padre que tengan los demás padres? Que a veces no sonríe -solo a veces-. También usa pantuflas, además es una ardilla y cría corales.



Haissake

lunes, 17 de marzo de 2014

Alma paupérrima

Dicen que en el norte, más allá de los picos nevados, hallase un reino que puso por gobernador casto y justo a un hombre de rasgos tan desproporcionados, corazón más ennegrecido y modales tan ausentes que llamarlo rata castrada y maloliente sería un cumplido. De él se hablan mayores desgracias, pues es bien sabido por sus súbditos que el tirano que les gobierna fue en otros tiempos un joven y apuesto príncipe; pero de él también surgen las mayores calumnias, pues es suya la culpa de todas sus desventuras. Los pobres habitantes del reino aún recuerdan a sus respetables padres, líderes ejemplares que sin embargo cometieron el error común de dar mayor preferencia a su primogénito y legítimo heredero de la corona, dejando olvidado al hijo menor que siempre creció bajo la sombra de su hermano. El pequeño de hecho fue un hijo mal recibido por parte de la casa real, que había recibido el vaticinio de que el menor de sus descendientes precipitaría a todo el reino sobre la ruina. Aunque afirmaban no ser supersticiosos, lo cierto es que lo trataban con desdén, apartándolo en todo momento de todos los asuntos reales.

El ministro del actual rey, sir Arthur Jameswood, apenas puede contener las lágrimas al mirar a su hediondo y desagradable monarca. Cuando sus padres aún vivían él era su cuidador. Lo vio crecer, lo acompañó en cada hazaña, cada fracaso, ejerció más de padre que los propios reyes. Aún se siente culpable del posterior desarrollo del muchacho que pasó de ser un niño encantador a un preadolescente apuesto y engreído, harto de que todas las miradas se enfocasen en el futuro rey, siempre se esforzaba en captar la atención de los demás, se montó una pandilla con los hijos de los sirvientes e interrumpían la paz del castillo con sus continuas gamberradas. Al ministro aún se le escapa alguna lagrimilla cuando recuerda el día en que la reina reemplazó a todos sus sirvientes y vedó la entrada de niños en el castillo, poniendo fin a sus travesuras. 

A pesar de todo no estaba tan solo, su hermano era la otra única persona en todo el reino que se esforzaba en escucharlo. Siempre tenía algún pedazo de historia que contar a su hermano menor, le relataba hazañas exageradas de sus viajes, sus heroicas gestas contra bandidos y leones mientras salvaba bellas damiselas en apuros. Se establecieron sólidos lazos entre ambos, que sin embargo no aguantaron la prueba del tiempo.

Quizá la persona que mejor conozca las calamidades del rey sea la persona responsable de todas ellas. Balín fue el mago de la casa real durante muchos años, ejercía a la vez de curandero, estadista, consejero real... Fue él quien recomendó a los reyes que fueran más duros con el chico, que acabó interno en una orden de monjes guerreros durante toda su adolescencia. Muchos son hoy día los que se preguntan cómo pudieron los monjes fracasar tan estrepitosamente en su adiestramiento, el chaval se había convertido en un hombre apuesto y educado, galán con las mujeres y reconocido intelectual entre los miembros de la orden.

Los primeros días tras su llegada transcurrieron con aparente normalidad, todo el reino sonreía al ver por fin a la familia unida. El único que aún se mostraba frío y distante con el reformado príncipe era el propio Balín, que seguía sin embargo con sumo interés los rumores que flotaban entre los muros de la fortaleza acerca del recién llegado. Todos hablaban de cómo conquistó con apenas unos versos a la hija del Barón, de cuando cazó una liebre con un disparo certero mientras montaba a caballo, no había persona en el reino que no halagase las hazañas del joven príncipe.

Pero todas estas anécdotas fueron tapadas por los tambores de guerra. El heredero de la corona fue llamado para comandar una feroz represalia contra uno de los reinos vecinos, que había incumplido los tratados fronterizos. Una vez más todas las miradas se enfocaban en la figura del primogénito de la casa real, convertido en héroe gracias a sus hazañas bélicas. Su hermano menor quedó relegado a un segundo plano. Como bien recuerda Arthur, que todavía estaba a sus órdenes como sirviente, el joven príncipe envidiaba con locura las gestas de su hermano, reclamaba a dios, al diablo y a los cuatro vientos el tiempo perdido en aquella orden apartada del mundo, maldecía a sus padres por todos esos injustos castigos, exigía severos castigos contra todos sus partidarios, pues para él no eran sino escoria que defendía un régimen corrupto que toleraba las injusticias que cometieron contra él desde su infancia. La ira le absorbía mientras maquinaba su venganza.

El día que El heredero volvió, finalizada la guerra, su hermano le preparó una muy cálida bienvenida. Estaban presentes todos los miembros de la nobleza y el clero, que se deleitaban con dulces manjares y entretenimientos mientras aguardaban su llegada. Precisamente el primero en estrechar la mano del héroe militar fue su hermano, acompañado muy de cerca por sus ya ancianos y complacientes padres. Se sentaron todos sobre la larga mesa dispuestos a saborear los exóticos manjares, a cuenta según parece del apuesto hijo menor. Arthur aún tenía pesadillas con aquel fatídico día cuando, tras el banquete, el conocido príncipe se subió a lo alto de la mesa y profirió un admirable discurso acerca de las hazañas de su hermano, mientras los camareros servían vino para el que sin duda sería un glorioso brindis, la guinda del pastel para una triunfal velada. El único que no bebió fue el príncipe, que miraba con regocijo a su hermano mientras sus labios se abrían en una demencial mueca. Su risa se elevó por encima de los asistentes, que se aquejaban algún mal de estómago. Seguramente el primero, quizá el último en percatarse del mortal complot fue El heredero, que saltó a la mesa mientras desenvainaba su espada, pero su hermano lo había planeado todo: Una letal flecha atravesó el costado del aguerrido militar, que exhaló su último aliento mientras su otrora querido hermano le rebanaba el pescuezo.

Tras la carnicería, el recién autoproclamado rey ordenó la búsqueda y ejecución de todos aquellos partidarios de la casa real que no asistieron al banquete. Fueron tiempos muy violentos para el reino: las tropas que sirvieron a las órdenes de El heredero durante la guerra poco pudieron hacer contra el ejército mercenario levantado por el despiadado monarca, uno a uno los focos de resistencia fueron disipándose. En el castillo real ya solo había sitio para el recién coronado monarca, que supo no obstante recompensar la complicidad de Arthur. Todo parecía ir en rumbo para el nuevo rey, hasta que llegó a sus oídos la noticia de que el mago de la casa real se había rendido ante sus soldados. El dulce sabor del morbo inundó su boca, ordenó que lo trajeran para así poder aprender de su magia y convertirse en un ser aún más poderoso y temido. Fue aquí cuando el rey recibió lo que para muchos fue un justo castigo, pero para otros la condena definitiva del reino: los guardias trajeron preso al mago, subestimando su enorme poder, pues en cuanto estuvo cerca del rey emitió oscuros hechizos con los que se deshizo de la guardia personal del monarca. Pero Balín también subestimó a su adversario, que andaba ataviado con poderosos amuletos contra la magia, sin duda robados de la orden militar en la que le excluyeron. Finalmente Balín decidió que, si no podía matar al rey, sí que podría darle un castigo cruel: consumiendo todo su poder el mago profirió un hechizo con el que todas las malas acciones cometidas por el rey se reflejasen en su cuerpo, que de pronto se tornó en un decrépito anciano.

Nada más se supo del mago, pero desde entonces en los lejanos pueblos del sur se habla de un despiadado rey, del que, se dice, corresponde con esta descripción:

"Su napia es tan larga que huele el oro a kilómetros; sus ojos , estrechas y diminutas cuencas grises que jamás conocieron rostro amable. Los sirvientes temen al oir el incesante traqueteo de sus huesos, acompañado por su andar errático y vacilón, consecuencia de un pie mortecino que nunca quiso amputar. Más peligroso aún que el horrible pestazo que que emite por cada estancia es su oído que percibe el más nimio chismorreo allende los muros de su fortaleza. Sus manos, largas y huesudas, mudan de color según su estado de ánimo: cuentan que hace tres meses, cuando el cocinero sirvió en la mesa por error albóndigas de carne de caballo -plato especialmente odiado por su majestad- las manos del rey pasaron de un amarillo enfermizo a un verde venenoso y un blanco mortecino, para después tornarse rojas como la sangre, la sangre que inundó esa tarde el hacha del verdugo. Su calvicie, su postura encorvada y la barba mugrienta y grisácea quizás puedan confundirlo con un erudito, pero no es sino serrín lo que ocupa el cráneo, envejecido y aquejado por todos los males imaginables. Sufría mucho, más de uno lo confundiría con un muerto mal resucitado, pero nadie se compadecía de un ser al que no le importaba hundir a sus propios súbditos en la miseria con tal de que sintiensen su propio dolor, no ya de un cuerpo milenario, sino de un corazón frío como una lápida".

Haissake

lunes, 10 de marzo de 2014

Arpía


¿Y tú qué miras?


He captado tu atención durante unos instantes, debo darme prisa antes de que a tu cerebro se le ocurra consultar el Facebook. Hasta que llegue ese momento, eres mío; me perteneces, todo tu ser se postra ante mí, mi hermosura. Da igual, no te resistas, total ¿Por qué ibas a parar? ¿Acaso tu vida es mejor sin mi? ¿Puedes vivir sin pensar un momento en el brillo de mis ojos? ¿Mis vistosas plumas? ¿El batir de mis alas o el dulce cantar de las mañanas? No eres diferente, eres igual que los demás, solo que aún estás verde. Yo te haré madurar, haré crecer la semilla que llevas dentro. Te acompañaré durante largas noches, con suaves susurros acompañaré tu sueño. Celebraré tus triunfos y lloraré tus fracasos, te llevaré volando a países con castillos de naipes y ríos de melocotón, a árboles tan altos que alcanzarás las estrellas, atento, de chocolate blanco y nata. Conmigo crecerás, te harás mayor, el brillo de tu fuego interior superará las más altas montañas. Entonces... Me devolverás el favor. Beberé de tu néctar, me abrigaré en tus pétalos y succionaré tus estambres hasta dejarte seco. Tranquilo, te gustará...

Oh perdón, ¿Creías ser el único? Jamás lo fuiste, tampoco el primero. Querido mío... Ves que eres igual que los demás. Caíste en mi trampa mortal, no llores, nadie recogerá tus lágrimas. Me tenías harta la verdad, ¡no eres más que un mocoso! Pero para mí algo más, un juguete, roto eso sí. Pero no me tengas rencor, en realidad es culpa tuya solo que no lo sabías, si no fueses tan inocente. Me lo pusiste muy fácil, admítelo.

Mira el lado positivo: podría ser peor. Ahora estás preparado para este feo mundo donde se dan cita las desgracias. No intentes seguirme... Ahora llevo la guadaña.

Haissake

domingo, 9 de marzo de 2014

Ahora en serio...


Me han contado, allá por el inframundo, que a esos seres llamados mortales les cuesta entender la magnificencia de mi anterior entrada y quieren que les explique, así en lo que llaman cristiano, de qué va este blog. Bueno la respuesta no es sencilla, pero intentaré que lo entendáis -a no ser que seas humano, entonces caerás en contradicciones infinitas-.

(Nota: el autor del blog se enrolla mucho, si quieres saber YA de qué va este sitio baja hasta el penúltimo párrafo... Cobarde si lo haces)

La idea de este blog viene de mucho atrás, en concreto, de cuando me dio por subir imágenes a mi cuenta en Deviantart. De hecho solo subí una, pero eso me bastó para entender lo enormemente complicado que es dedicarse a esto de internet, eso de subir creaciones mías unos días concretos a la semana como que no me moló -con lo chula que es la Anarquía- pero lo que mandó de verdad el proyecto al traste fue que por aquel entonces, en mi quintuagésima vida humana, estaba cursando segundo de Bachillerato y claro, no estaba muy por la labor de soltar chorradas por la Web ¡A lo mejor me ofrecían porros por descarga torrent! 

(-Céntrate un poco, que si sigues así no te van a entender.)

Lo sé, lo sé ¿Por dónde iba? Si, que dejé el proyecto de hacerme famoso por internet aparcado durante unos años, hasta que hace unos días no sé por qué mis profesores me piden que haga un blog porque soy de Bellas Artes y a los de Bellas Artes nos gusta hacer blogs. Y yo entré en pánico, no sabía como hacer un blog, ni mucho menos de qué hacerlo. Durante todo este tiempo había estado consultando un blog -un excelentísimo, por cierto- llamado pasalavida.org, basado en el proyecto Wordpress.org -no confundir con Wordpress.com, este se hizo a partir del anterior-. De ahí saqué la idea de hacer un blog con un contenido muy variado, para así no aburrir al lector subiendo siempre la misma idea. Además debía atender a una de mis pasiones reprimidas: la escritura. Una gran parte del contenido de este blog estará basado en textos inventados de diversa índole, desde cuentos y ensayos hasta reflexiones, novelas -escritas por partes- y poemas, muchos poemas. En todos ellos no faltará el drama, la tragedia, el humor y el sinsentido. Pero claro todo esto tiene que tener un porqué, no puedo subir lo que me de la gana sin que tenga relación con lo anterior -¡bendita Anarquía!-. Mis fuentes de inspiración son muy variadas, en general me inspiro en la realidad más inmediata que trastoco sin piedad. Sabed que mis referentes literarios se encuentran en el Realismo Mágico hispanoamericano y la literatura fantástica medieval, además de algún libro de filosofía suelto, para darle un poco al tarro.

Pero no todo serán textos, evidentemente estos estarán acompañados de manera ocasional por imágenes hechas por mí, es decir, dibujos y pinturas realizados con las más diversas técnicas. En este caso mis fuentes de inspiración beben del cómic, hablo del cómic a nivel mundial: europeo, norteamericano, sudamericano, manga... Mi dibujante preferido es Moebius y mi guionista predilecto es Alan Moore. También habrá dibujos de corte más naturalista, es más, sabed que todas y cada una de las imágenes que suba al blog serán de animales. Por último sabed que no siempre se limitarán a ser meras ilustraciones que acompañen a mis párrafos, en ocasiones cobrarán un protagonismo mágico, ya lo veréis. 

Por fin tenemos los dos elementos, los batimos, echamos en la cacerola, lo cocinamos a fuego lento y tenemos... El pájaro ermitaño, un rincón donde evoco al descanso, al alto en el camino. Todo el contenido tiene un enfoque reflexivo, es decir, que desconectes del mundo real y te plantees un poco las cosas. Cada historia tendrá, en cierto modo, su mensaje, acompañado por supuesto de una buena prosa y cuadros bien hechos.

No tengo mucho más que decir, aparte de agradecer a Eduardo Infante por su blog Historias Irrelevantes porque me ha ayudado mucho a la hora de saber estructurar y dar estilo a un blog en una plataforma como Blogspot. Dicho esto, ¡paz, amor y el plus pal salón!

Haissake

Debería presentarme...


Lo más normal, ¿no sabes como empezar? Sencillo: comienza con una presentación formal tal como "buenas tardes damas y caballeros, permítanme que me presente", luego sueltas un par de cosas sobre ti, sin importancia "soy de... tal ciudad/colegio/curso, tengo x años, soy hombre/mujer...", después, bueno, es muy frecuente describir punto por punto sobre qué va a tratar este blog. Quiero decir que este blog tiene un objetivo, un fin determinado, voluntario y autoimpuesto que bien puede servir para mi enriquecimiento personal y vuestro fin lúdico. Porque no es un blog informativo, ¡claro que no! Aquí no se van a contar cosas necesarias para la supervivencia, ni para ganarse el pan.

Nadie follará más por leer uno de mis poemas, quizá te empalmes pero no follarás más. Tampoco os voy a dar dinero, si eso me pasáis unos eurillos por ahí, si queréis... Eso sí, encontraréis el sentido de vuestras vidas ¿Qué para qué sirve eso? ¡Yo qué sé! Pues, pues verás...

Es como el cuento de la gaviota
que se encontró un día con el gatito.
Era la primera la más bonita
y el otro un muy lindo minino.

Y un día... ¡ME LOS COMÍ!
Me los comí... ¡CON PATATAS!
Me encantaría decir
Muchas mas chorradas
Pero esta rallada
Pasa de castaño oscuro
¿Que no rima? QUE LE DEN.

Ahora en serio: os contaré el propósito de este blog. Se trata de...

Haissake